sábado, 7 de abril de 2012

-X- LAS SANDÍAS TOPOGRÁFICAS.


Cuando llega el momento, tienes que dejar el lugar de la comodidad. Ese momento se sabe porque algo o alguien, coincidiendo con  una creciente voluntad de uno mismo por moverse, comienza a convertir el lugar en algo incómodo, provocando una natural reacción de irse de allí hacia otro lugar. En este caso,  el encargado de tal cometido fue un jabalí.

Vagué diversos días siguiendo la dirección norte, atravesé la selva de enebros y crucé los cinco ríos  acampando en diferentes lugares. No sabía cual sería el próximo lugar que visitaría. En una de estas acampadas estaba un poco escaso de comida y busqué en mi bolsa, donde apenas quedaba nada,....bueno sí, vi esa especie de boniato seco que me dio Bertoldo , pero la verdad es que preferí pasar un poco de hambre y lo tiré.

A la mañana siguiente, en el lugar donde había caído y en el cual casualmente también arrojé las sobras del té de por la noche, vi una hermosa mata de sandías; pero no eran unas sandías cualquiera, se trataba de la sandia topográfica "Citrullus Topographicus", ésta era una planta mítica que ya fue descrita en la antigüedad por diversos autores , entre ellos,  Aedesia,  Jasón Nikomedo, Aspasia  o Lucrecio de Samos pero que siempre se había creído que era una invención de los antiguos o en el mejor de los casos que se trataba de una especie botánica que existió en algún momento pero que ya se había extinguido hacia  muchísimos años,..pues no , para mi sorpresa, allí estaba, ante mis ojos.

  
Las sandías topográficas presentan varias particularidades :

En la piel de cada una se puede ver un detallado mapa de una determinada región.  En este caso elegí una que presentaba el mapa de la Tierra de los secretos con sus innumerables fiordos y calas.

Una vez cortadas las sandías, se orientan perfectamente por si mismas, buscando de forma inexplicable el lugar que aparece expresado en su piel.

Sus semillas son luminiscentes y proporcionan una clara luz en la oscuridad.

Y por si todo esto fuese poco, su sabor es delicioso, muy parecido al de las sandias comunes, pero con un toque a frambuesa muy peculiar.

En definitiva, todas estas cualidades son de gran ayuda al viajero…y si éste era uno de los tres objetos con que me obsequió Bertoldo , qué sorpresas me depararían los otros dos?

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